Abrazar a Nelfa

A Ana (60) le duele la espalda de cargar con preocupaciones burguesas. La hidroterapia parece ser la cura, pero un equívoco burocrático la lleva a ser parte de un grupo esotérico, un tratamiento en el agua guiado por un carismático gurú que la sumerge en una aventura absurda de autodescubrimiento.